martes, marzo 17, 2020

Días para sentir que nos necesitamos unos a otros

Obra de Pere y Josep Santilari
Desgraciadamente tenemos que padecer una crisis sanitaria como la que estamos sufriendo ahora mismo con la pandemia del coronavirus y sus daños colaterales de genealogía social y económica para sentir vívidamente y sin necesidad de profundos ejercicios de reflexión y abstracción que somos existencias al unísono. Así se titula la trilogía en la que deposité mis ensayos La capital del mundo es nosotros, La razón también tiene sentimientos y El triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. Si se fijan en la parte superior de esta página, verán un recuadro en el que se puede leer que «somos existencias vinculadas a otras existencias. A nuestro alrededor hormiguean alteridades adheridas en distinto grado a nuestros proyectos e intereses». Vivimos en comunidad, convivimos, interactuamos con nuestros congéneres. Ser existencias al unísono nos convierte en existencias interdependientes, y la interdependencia (no poder colmar propósitos de manera unilateral) hace que todo problema estructural no tenga solución individual, sino política. La vida humana es humana porque es compartida, y al compartirse conforma un entrelazamiento gigantesco que no se puede eludir como si fueramos entidades insulares. Un problema estructural es el coronavirus, pero también lo son la pobreza...


* Este texto se puede leer íntegramente en el libro Acerca de nosotros mismos. Ensayos desde el confinamiento (CulBuks).  Fecha de publicación: junio 2020.